Sonetos – - VI -

By Pedro de Quirós

Soñaba yo, querida Ardenia mía,

que Amor por dar alivio a mi sed loca

el aljófar nevado de tu boca

al divino clavel robar quería

Con mi amor al respeto competía

a que tu dulce gravedad provoca

y el miedo por templar mi sed no poca

en dos fuentes los ojos convertía

Visto mi llanto, de temor nacido,

y mostrando en tu risa mil auroras

dijiste: «No haya más pastor dormido;

mira en lo que imaginas lo que ignoras;

porque si lloras, no me has conocido;

y si me has conocido, ¿por qué lloras?»