Sonetos – - VII -

By Pedro de Quirós

Al campo de los dulces ruiseñores

el alba despertó, vistióse de oro,

y con amena risa y blando lloro,

desmayo a estrellas dio y aliento a flores.

En cuya hermosa variedad de olores,

vi que afectaba con mayor decoro

ese rojo, ese cándido tesoro,

de su llama y su luz competidores

Con ingrata arrogancia competía

con la joven aurora aquesta rosa,

y este jazmín con el infante día.

Póngolos en tu mano poderosa

por castigarlos, dulce Ardemia mía,

con tus mejillas y tu frente hermosa