Sonetos – VII

By Tomás de Iriarte

Lamiendo reconoce el beneficio

el can más fiero al hombre que le halaga

Yo, escritor, me desvelo por quien paga

o tarde, o mal, o nunca el buen servicio

La envidia, la calumnia, el artificio,

cuya influencia vil todo lo estraga

con más rabiosos dientes abren llaga

en quien abraza el literato oficio.

Así la fuerza corporal padece,

falta paciencia, el ánimo decae;

poca es la gloria, mucha la modestia.

El libro vive, y el autor perece

Y ¿amar la ciencia tal provecho trae?

Pues doy gusto a Forner, y me hago bestia.