Sursum

By Juan Ramón Molina

No nos separaremos un momento

porque -cuando se extingan nuestras vidas-

nuestras dos almas cruzarán unidas

el éter, en continuo ascendimiento

Ajenas al humano sufrimiento,

de las innobles carnes desprendidas,

serán en una llama confundidas

en la región azul del firmamento.

Sin dejar huellas ni invisibles rastros,

más allá de la gloria de los astros,

entre auroras de eternos arreboles,

a obedecer iremos la divina

ley fatal y suprema que domina

los espacios, las almas y los soles