Suum cuique

By Juan A. de Torre

No, no maldigas tu infelice suerte

porque al fin nos separen, alma mía;

merecido es el mal que Dios envía,

y yo sé que merezco el de perderte.

Buscando una razón a mal tan fuerte

así, loco de amor, yo discurría

y encontrar en mis culpas pretendía

la triste causa de mi triste suerte

Mas no le queda al mísero consuelo

de encontrar en las faltas del pasado

una razón en su presente duelo

Yo seré con justicia condenado:

¿pero no sabe al fin, el justo cielo,

que tú sufres también y no has pecado?