TALISMÁN

By Jesús Balmori

Como si adivinaras que quería ser bueno,

Arrancar del rosal de mi fé toda espina,

Me diste la medalla que pendía en tu seno,

¡Pétalo perfumado de tu carne divina!

En esta soledad en que mi alma restalla,

Estandarte glorioso por el dolor deshecho,

Prendida a una cadena de oro, tu medalla

¡Es la única oración que tengo sobre el pecho!

Ella es mi compañera en la noche y el día,

Ella te acerca más a mí, te hace más mía,

Ella no me permite que te ponga en olvido,

Y al orarla en la hora de mi eterna desgracia,

"Dios te salve, María, llena eres de gracia",

Pienso en tí, y voy quedándome dulcemente dormido