Toledo

By J. Goy de Silva

Tu egregia testa elevas, ¡oh!, Toledo inmortal,

coronada de fuertes murallas almenadas,

donde lucen florones de grandezas pasadas

las torres de tu Alcázar y de tu Catedral

Carlos V te impuso la púrpura imperial

El acero en tu sangre, templo, de sus espadas

el ejército hispano Sus victorias ganadas

te hicieron soberana del mundo, sin rival

Hoy eres como una vieja reina olvidada,

sin corte, sin dominios, guardando tu tesoro

en tu vasto palacio solitario y gigante.

Y en las noches de luna sales engalanada

a tu jardín desierto donde el Tajo sonoro

canta a tus pies rendido, como un antiguo amante