Toques

By José Antonio Domínguez

Si no sabía pintar: jamás su mano,

mojando en los colores la paleta,

supo trazar, con fantasía inquieta,

los contornos de cuadro soberano.

Si no tenía inspiración; si en vano

fuera pedirle la intuición secreta

que tiene en sus delirios el poeta:

porque él no era un artista: era artesano

Pero una vez, en sus existencia oscura,

flechó su corazón una hermosura:

Tomó el pincel y delineo su hechizo;

Para cantarla hizo vibrar la lira;

y desde aquel instante, no es mentira,

¡prodigio del amor! ¡artista se hizo!