Transformación

By Mercedes Matamoros

Mira volando en el pensil ameno

la oruga transformada en mariposa;

cómo el capullo se despierta en rosa,

como la rosa se convierte en cieno

Al rostro juvenil, dulce y sereno,

triste sucede el de vejez llorosa;

tórnase arrugas la mejilla hermosa,

en mármol frío el palpitante seno.

Y yo, sujeta a la eternal mudanza,

en los ritmos del arpa estremecida

-fluctuando entre la duda y la esperanza-

ya canto a la tristeza, ya al contento,

porque en cada minuto de la vida

cambian el corazón y el pensamiento.