TRILOGÍA TRÁGICA – III EL ÁRBOL DE FUEGO
Contrasta con el tono azul del cielo
la púrpura encendida de sus flores,
ofreciendo a la vista los colores
de la ensefia inmortal del patrio suelo.
Sus frutos del ayer rasgan el velo,
pues semejan los bolos vengadores
que segaron cabezas de invasores
en la noche sin luz de nuestro duelo.
Perenne monumento de aquel grito
que al esforzado Bonifacio honora,
elévase ofrendando al infinito
la sangre que en sus copas atesora,
y en medio de las sombras del delito
¡aparece triunfal como la aurora!