Triunfo

By Armando D. García

Amainan los rigores; renace en el ambiente

la plácida excelencia de la envidiable paz,

y hay un renacimiento de fe, que dulcemente

de la campiña envuelve la promisión feraz

Repica en el espacio celeste epifanía;

angelicales pífanos tocan a redención

y hay un deslumbramiento de luz y de alegría,

magnánima apoteosis de remuneración.

Es hora en que las locas campanas del contento

derraman por el éter la gloria del violento

repique de sus áureos Badajoz de efusión

Y en un florecimiento de dicha transitoria

se vierten en el templo los cánticos de gloria

por la divina gracia de la compensación.