¡Triunfo...!
Pasó la guerra ya El hogar querido
los obreros confiados reconstruyen;
las libérrimas fasces sustituyen
a coronas que ruedan al olvido
El poder musulmán llora vencido,
y de Europa sus fieras hordas huyen;
y en el bien del taller cambios influyen
que lo libran del lucro desmedido
Mas en su Liga niegan las Naciones
un asiento al pastor de toda grey!
¡No importa, oh, Cruz! Tú vences sin cañones;
que no en vano el triunfo del martirio
por laurel en tus brazos puso un lirio
coronado del título: «¡Soy Rey!»