Tú no sabrás jamás

By María Luisa Milanés

¡Tú no sabrás jamás! dice a mi grito

la esfinge silenciosa de granito

que clava en la oquedad de lo infinito

sus ojos claros, de mirar prescito:

¡Tú no sabrás jamás! Y en el maldito

vacilar de mi fe va el exquisito

voluptuoso temblor que es un delito

de leso amor, porque con él suscito

ese miedo cerval que engendra el grito

que a los ojos tranquilos de granito

piden el cruel secreto de infinito,

pesar que causa mi dolor prescito

¡Tú no sabrás jamás! dice a mi grito

la esfinge impenetrable de granito!