Túmulo a la señora Doña María Enríquez, Marquesa de Villamaina

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

¿Quién alimentará de luz al día?

¿Quién de rayos al sol? ¿Quién a la aurora

de perlas, que en tu risa y boca llora;

del coral, que en tus labios encendía?

Ya falleció del mundo la alegría;

melancólica y mustia yace Flora,

cuando el cabello de tu frente dora

en negro luto la ceniza fría.

Por sólo unirse a Dios tu alma pudo

desunirse del cuerpo, que en el suelo,

si fue cuerpo o deidad, aún hoy lo dudo.

Dichoso en tanto llanto fue su vuelo,

pues que sube tu espíritu desnudo

de un cielo, por vestirse de otro cielo.