Túmulo de Don Francisco de la Cueva y Silva, grande jurisconsulto y abogado

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Este, en traje de túmulo, museo,

sepulcro en academia transformado

en donde está en cenizas desatado

Jasón, Licurgo, Bártulo y Orfeo;

este polvo, que fue de tanto reo

asilo dulcemente razonado,

cadáver de las leyes consultado,

en quien, si lloro el fin, las glorias leo,

éste de don Francisco de la Cueva

fue prisión, que su vuelo nos advierte,

donde piedad y mérito le lleva.

Todas las leyes, con discurso fuerte,

venció; y ansí, parece cosa nueva

que le venciese, siendo ley, la muerte.