Túmulo de la mujer de un avaro que vivió libremente, donde hizo esculpir un perr...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Yacen en esta rica sepultura

Lidio con su mujer Helvidia Pada,

y por tenerla solo, aunque enterrada,

al cielo agradeció su desventura.

Mandó guardar en esta piedra dura

la que, de blanda, fue tan mal guardada;

y que en memoria suya, dibujada

fuese de aquel perrillo la figura.

Leal el perro que miráis se llama,

pulla de piedra al tálamo inconstante,

ironía de mármol a su fama.

Ladró al ladrón, pero calló al amante;

ansí agrado a su amo y a su ama:

no le pises, que muerde, caminante.