Un cielo gris

By Eduardo Carrasquilla Mallarino

Este cielo de plomo y ceniza que embarga

la ciudad y los campos con su dolencia umbría,

en donde no hay estrellas y la noche se alarga,

pone su pesadumbre dentro del alma mía

En sus dilataciones vuela una brisa amarga

de quejas otoñales Allá, en la lejanía,

un sol de ópalo muerto vacila y se aletarga

Parece que la bóveda esté abortando al día

La lluvia balbucea en los altos cristales,

con la monotonía de aquellos conventuales

oficios, que terminan siempre en un Miserere.

Y el espíritu trata, en la vigila densa,

de hilvanar estas rimas donde, abstraído, piensa

en todo lo que nace y al mismo tiempo muere.