Un cruzado

By Carlos Póo Urbach

Nímbale el casco broncínea cimera

donde erizado feroz jabalí,

a la ígnea lumbre del sol reverbera

chispas sangrientas de ardiente rubí

Pende bruñida tajante altanera

como un trofeo del marcial tahalí,

y la acerada lóriga, severa

surca y blasona la cruz carmesí

Yergue su diestra cruzado oriflama,

lleva en la mente su Dios y su dama,

sacro amuleto, feliz talismán;

y en la hosca brega febril del combate,

hunde frenético, agudo acicate

a encabritado brioso alazán.