Un delito igual se reputa desigual si son diferentes los sujetos que le cometen,...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si de un delito propio es precio Lido

la horca, y en Menandro la dilema,

¿quién pretendes, ¡oh Júpiter!, que tema

el rayo a las maldades prometido?

Cuando fueras un pobre endurecido,

y no del cielo majestad suprema,

gritaras, tronco, a la injusticia extrema,

y, dios de mármol, dieras un gemido.

Sacrilegios pequeños se castigan;

los grandes en los triunfos se coronan,

y tienen por blasón que se los digan.

Lido robó una choza, y le aprisionan;

Menandro un reino, y su maldad obligan

con nuevas dignidades que le abonan.