Una corona, no, dadme una rama

By Carolina Coronado

Una corona, no, dadme una rama

del adelfa del Gévora querido,

y mi genio, si hay genio, habrá obtenido

un galardón más grato que la fama

No importa al porvenir cómo se llama

la que el mundo decís que dio al olvido;

de mi patria en el alma está escondido

ese nombre, que aún vive, sufre y ama

Os oigo desde aquí, desde aquí os veo,

y de vosotros hablo con las olas,

que me dicen con lenguas españolas

vuestro afán, vuestra fe, vuestro deseo,

y siento que mi espíritu es más fuerte

en esta vida que os parece muerte