Urania Musa Nona Sonetos sacros - I - A Jesucristo Nuestro Señor expirando en la...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

La profecía en su verdad quejarse,

la muerte en el desprecio enriquecerse,

el mar sobre sí propio enfurecerse,

y una tormenta en otra despeñarse.

Pronunciar su dolor, y lamentarse

el viento entre las peñas al romperse

desmayarse la luz, y anochecerse

es nombrar vuestro Padre y declararse.

Mas veros en un leño mal pulido,

Rey en sangrienta púrpura bañado,

sirviendo de martirio a vuestra Madre.

Dejado de un ladrón, de otro seguido,

tan solo, y pobre a no le haber nombrado,

dudaron gran Señor si tenéis Padre.