- V - Al emperador Carlos V, sobre Argel
En formidable horror te vio el Levante,
poblando el Ponto de una y otra quilla,
y la impura de Argel Pagana orilla
temió tu brazo, y te admiró triunfante.
Pero Plutón soberbio y arrogante
sus infernales Huestes acaudilla,
y horrorosa la playa no se humilla
alborotado el Cielo en un instante.
Gime furioso el Mar, la blanca bruma
acotan fieros Euro, Cierzo, y Noto,
sorbiendo leños, destrozando entenas,
Salpica el Cielo su salada espuma,
falta el Timón, desmáyase el Piloto,
y tocan en los Astros las arenas.