- V - Al libro de don Diego de Mendoza
Hijo de aquel espíritu divino,
que de su ilustre cárcel desatado,
será siglos eternos laureado
sobre el zafir del cielo cristalino.
Salid, salid al mundo, y peregrino
(que debe ser el bien comunicado)
en alas de la fama habréis andado
siendo émulo del Sol, igual camino.
Si la lira de Tracia tiene asiento
en la saltas imágenes, y aun arde
atrevida su luz, ha hacer dos Soles.
Vos perdéis su lugar por nacer tarde,
pero si estrella no, del firmamento,
sois luz de los Ingenios Españoles.