- V - Con ejemplo del invierno imagina Sistra admitido su fuego del yelo de Lisi

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Pues ya tiene la encina en los tizones

más séquito que tuvo en hoja y fruto,

y el nubloso Orïón manchó con luto

las (otro tiempo) cárdenas regiones;

pues perezoso Arturo, y los Trïones

dispensan breve el sol, y poco enjuto,

y con imperio cano y absoluto

labra el yelo las aguas en prisiones;

hoy que se busca en el calor la vida,

gracias al dueño invierno, amante ciego,

a quien desprecia Amor y Lisi olvida,

al yelo hermoso de su pecho llego

mi corazón, por ver si, agradecida,

se regala su nieve con mi fuego.