- V - Habiendo caído el autor a los pies de una dama

By Agustín de Salazar y Torres

Dulcísimo veneno de Cupido,

bellísima ocasión de mi cuidado,

el verme a tu divino pie postrado,

no precipicio, adoración ha sido.

De tus hermosas iras compelido,

yo caí felizmente fulminado;

nunca se vio mi amor más levantado

que cuando se miró a tus pies caído.

A Faetón ha invitado mi osadía

si bien más venturoso fue mi vuelo,

y entre más soberanos arreboles,

pues si a él, que rigió el carro del día

un sol le derribó de todo el cielo,

a mí fue todo el cielo con dos soles.