- V - Hablando con su dama ya difunta

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Cobrote el cielo en tu primer mañana

humana flor, no muerta, interrumpida,

en fe de que viviste aquí ofendida

ese instante no más que fuiste humana.

¡Qué temprano quedó tu nieve, o grana

de las iras del viento sacudida!

¡Qué tarde a mi esperanza con tu vida

has enseñado a escarmentar de vana!

Si es que a la patria de la luz que pisas

ruego mortal de amante voz alcanza

es mérito de amar lo que no veo.

Si es que tu arbitrio en tu poder avisas

pues sabe que moriste mi esperanza,

haz que sepas que falte mi deseo.