- V -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Hago, Fili, en el alma estando ausente,

para hablarte animosas prevenciones,

y tú con un mirar las descompones;

yo enmudezco, turbado y obediente.

Mas es mi turbación tan elocuente

(efecto de estas fieles turbaciones),

que aquella voz que huyó de mis razones,

persuade en los ojos y en la frente.

Claro está que si sientes ablandarte

para poner a mi verdad en duda,

ni te queda licencia ni derecho.

Para esto amor de ornato las desnuda;

que introducir piedad, Fili, en tu pecho

no puede ser jurisdicción del arte.