- V -

By Gutierre de Cetina

«Como al pastor que en la ardiente hora estiva

la verde sombra, el fresco aire agrada,

y como a la sedienta su manada

alegra alguna fuente de agua viva,

así a mi árbol do se note o escriba

mi nombre en la corteza delicada

alegra, y ruego a Amor que sea guardada

la planta porque el nombre eterno viva.

Ni menos se deshace el hielo mío,

Vandalio, ante tu ardor, cual suele nieve

a la esfera del sol ser derretida.»

Así decía Dórida en el río

mirando su beldad, y el viento leve

llevó la voz que apenas fue entendida.