Valimiento de la mentira

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Mal oficio es mentir, pero abrigado:

eso tiene de sastre la mentira,

que viste al que la dice; y aun si aspira

a puesto el mentiroso, es bien premiado.

Pues la verdad amarga, tal bocado

mi boca espuma con enojo y ira;

y ayuno, el verdadero, que suspira,

envidie mi pellejo bien curado.

Yo trocaré mentiras a dineros,

que las mentiras ya quebrantan peñas;

y pidiendo andaré en los mentideros,

prestadas las mentiras a las dueñas:

que me las den a censo caballeros,

que me las vendan Lamias halagüeñas.