Vamos llegando en medio...

By Tomás Morales

Vamos llegando en medio de un poniente dorado;

el océano brilla como una intensa llama,

y poco a poco, lenta, la noche se derrama

en la paz infinita del puerto abandonado.

Nada perturba el seno de esta melancolía;

sólo un falucho cuelga su velamen cansado,

y hay tal desesperanza en el aire pesado

que hasta el viento parece que ha muerto en la bahía

Entramos lentamente; a nuestro lado quedan

algunas lonas blancas, que en la noche remedan

aves de mar que emprenden una medrosa huida;

y a lo lejos, en medio de la desierta rada,

del fondo de la noche, como un soplo de vida,

va surgiendo la blanca ciudad, iluminada.