Venerable túmulo de Don Fadrique de Toledo

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Al bastón que le vistes en la mano

con aspecto real y floreciente,

obedeció pacífico el tridente

del verde emperador del Oceano.

Fueron oprobio al belga y luterano

sus órdenes, sus armas y su gente;

y en su consejo y brazo, felizmente,

venció los hados el monarca hispano.

Lo que en otros perdió la cobardía,

cobró armado y prudente su denuedo,

que sin victorias no contó algún día.

Esto fue don Fadrique de Toledo.

Hoy nos da, desatado en sombra fría,

llanto a los ojos y al discurso miedo.