Vespertino

By Juana Borrero

hacia el ocaso fúlgido titila

el temblador lucero vespertino,

y a lo lejos, se escucha del camino

el eco vago de lejana esquila

Como escuadrón de caprichosa fila

nubecillas de tono purpurino

se desvellonan en celaje fino,

etérea gasa, que disuelta oscila

El rayo débil que las nubes dora,

lentamente se extingue, agonizante,

sus fulgores lanzando postrimeros;

y la noche se presta vencedora

a desceñir sobre el cenit triunfante

su soberbia diadema de luceros