- VI - Al rey don Felipe II, cuando tomó Portugal
Aunque Segundo fuiste (o Rey) primero
en la Fe, Religión, en la prudencia,
y supo cuidadosa tu advertencia
tener en suspensión el mundo entero.
Por caudillo, por justo y por guerrero
Portugal te prestó fiel obediencia,
y Lisboa rendida a tu clemencia
te Coronó con muy feliz agüero.
Huyó el Bastardo rotas sus Banderas
el Mondego dejando, y claro Tejo
sus tropas infectaron las Terceras.
El Océano te sirvió de espejo
donde tus huestes tus armadas vieras
y todo lo venció tu gran consejo.