- VI - Al taparse y destaparse de una dama

By Luis Carrillo y Sotomayor

Me miraste, vi el Sol, y en bellos lazos

ciño -dulce ceñir- mi rostro y frente.

Hízose ocaso su divino Oriente;

tomó la noche el hemisferio en brazos.

Temí -bien pude-, ¡oh Lisi!, sus abrazos,

lo dirá bien quien de mis males siente;

lloré -y amargo fue-, como ausente,

robos del alma en sus oscuros brazos.

Rompí el silencio de su tez oscura,

con desiguales quejas, y a mi llanto

mostró, ¡oh Lisi!, tu Sol su frente pura.

Dio nuevas de ella al alma alegre canto:

tal puede en mí tu Sol, tal tu hermosura;

tal el no verte, Lisi, el verte, tanto.