- VI - Con la comparación de dos toros celosos, pide a Lisi no se admire del sen...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

¿Ves con el polvo de la lid sangrienta

crecer el suelo y acortarse el día

en la celosa y dura valentía

de aquellos toros que el amor violenta?

¿No ves la sangre que el manchado alienta;

el humo que de la ancha frente envía

el toro negro, y la tenaz porfía

en que el amante corazón ostenta?

Pues si lo ves, ¡oh Lisi!, ¿por qué admiras

que, cuando Amor enjuga mis entrañas

y mis venas, volcán, reviente en iras?

Son los toros capaces de sus sañas,

¿y no permites, cuando a Bato miras,

que yo ensordezca en llanto las montañas?