- VI - De La rueda de la fortuna, Acto segundo - Teodosio

By Antonio Mira de Amescua

Bosques oscuros, ¡ah! por peregrinos

merecíais los célebres pinceles

de Timantes, de Ceuxis y de Apeles,

tenidos en el mundo por divinos;

cuyos frondosos y elevados pinos,

verdes hermosas hayas y laureles,

cipreses imitáis los chapiteles,

y os miráis en arroyos cristalinos;

si de sombra servís a mi enemiga

cuando viene a las siestas con despojos

de las fieras que mata en la espesura,

decidme donde está, porque la siga,

si acaso de las hojas hacéis ojos

para mirad despacio su hermosura.