- VI -

By Fernando de Herrera

Con el puro sereno en campo abierto

vuela mi alado carro, y fresco llega.

El viento arando el golfo; la paz niega

cielo airado, aire adverso, flujo incierto.

Desampara huyendo el mar desierto;

mas el miedo y horror lo aflige y ciega;

noto cruel, que su furor despliega,

las velas rompe, impide entrar el puerto.

Cuando ríe una luz en occidente

que alegra el orbe etéreo, y desfallece

el soplo austrino y cesa el ponto oscuro,

la prora vuelvo, y lejos tardamente

la tierra sola en puntas aparece,

y nunca al puerto arribo que procuro.