- VI -

By Juan de Arguijo

Julia, si de la Parca el furor ciego

permitiera en tu vida más tardanza,

no viera Roma en su mayor pujanza

de las guerras domésticas el fuego;

que semejante en el piadoso ruego

a las Sabinas, la furiosa lanza

redujeras, repuesta la venganza

a paz alegre y a común sosiego

Al detenido daño y armas fieras

tu acelerada muerte abrió camino

rota la fe, que violentada estaba.

Tú sola el istmo de estas ondas eras:

mas acabó la fuerza del destino

vida, que tantas muertes excusaba.