- VII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Visto has amor, que no al rebelde brío

de afecto natural, ni la violencia

de belleza exterior, a tu obediencia

redujo al libre pensamiento mío;

hasta que con más noble poderío

la razón allanó mi resistencia,

y por su autoridad y en su presencia,

juró tu servidumbre mi albedrío.

Mas aunque la prisión que arrastro suena,

y ufana mi elección sostiene el peso,

no se oye, o no se admite, o se aborrece.

Adorna tú los méritos del preso,

pues su verdad desnuda no merece

que Cintia quiera asir de la cadena.