VII

By Francisco Lles

En el ocaso rosa, gris intenso en el llano;

ora el viento en las ramas, todo grito es solemne;

y hasta estas soledades, entre la tarde indemne,

llega el fúnebre ruido de un tambor africano.

Hay silenciosas luchas y largas agonías

Me abstraigo, y soy objeto, soy cosa: todo reza;

en sí mismo se acoge todo, con su tristeza,

y hay un triunfo de sombras y de melancolías.

En el ambiente tiembla la canción de los grillos

se borran en el campo las formas de los trillos;

al borde de las sendas duermen los limoneros.

Mugen los toros entre las viejas heredades;

y, por el silencio que hay en las soledades,

como una flecha cruza la voz de los monteros.