- VII -

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Vivo de amor tan libre, y he vivido,

que voluntario pruebo su dolencia,

dando ejercicio a tanta resistencia

como huelga en mi pecho endurecido.

Miro la llama a la distancia asido,

siendo costumbre libre y no prudencia,

que a beldad, donde es alma la apariencia

harto le sirve el riesgo de un sentido.

Huya del mar el que en seguro suelo

los claros riesgos vio del anegado;

no tiente el mar en fe de luz divina.

Que las piedades las reserva el cielo

para quien gime a su ruina atado,

no para aquel que labra su ruina.