- VII -

By Gutierre de Cetina

Un blanco, pequeñuelo y bel cordero

Vandalio para Dórida criaba,

cuando viendo que el lobo lo llevaba,

dijo alzando la voz, airado y fiero:

«¡Al lobo, al lobo, canes, que os espero,

Argo, Trasileón, Melampo, y Brava!

¡Hélo!, Brava lo alcanza y, ¡hélo!, traba.

Soltado lo ha el traidor, por ir ligero.

Ya lo veo y lo alcanzo, ya lo tomo;

ya se embosca el traidor, ya deja el robo;

ya mis canes se vuelven victoriosos.»

Así decía Vandalio, y no sé cómo

por entre aquellos álamos umbrosos

Eco resuena ahora: ¡Al lobo, al lobo!