- VII -

By Iñigo Lopez de Mendoza

Fedra dio regla y manda que en amor,

cuando la lengua no se halle osada

a demostrar la pena o el dolor

que en el ánimo afflicto es enplentada,

la pluma escriva e muestre el ardor

que diluye la mente fatigada;

pues osa, mano mía, y sin temor

te faz ser vista fiel enamorada;

y no te pienses que tanta belleza

y sincera claror casi divina

contenga en sí la feroçe crueza,

nin la nefanda soberbia maligna;

pues vaya lejos inútil pereza

y no se tema de imagen benigna.