- VIII - A la concepción de Nuestra Señora con la comparación del mar Bermejo

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Hoy, por el mar Bermejo del pecado,

que en los vados cerúleos espumosos

sepultó sin piedad los poderosos

ejércitos del príncipe obstinado,

pasa, Virgen, exento y respetado

vuestro ser de los golfos procelosos:

así por los decretos misteriosos

en vuestra Concepción fue decretado.

Quien puede y quiere, con razón colijo,

hará cuanto a su mano se concede,

y más que hizo el sol con lo que dijo.

Y pues naciendo en vos, de vos procede,

¿quién dirá que no quiere, siendo Hijo?

¿Quién negará que, siendo Dios, no puede?