- VIII -

By Agustín de Salazar y Torres

Junto a una dulce fuente, que sonora

su armonía formaba de cristales,

la hermosa causa de mis fieros males

durmiendo estaba al despertar la aurora.

Mas como Cintia duerme, no colora

el cielo los balcones orientales,

los ríos no apresuran sus raudales,

ni el prado de claveles viste Flora;

no se oye de las aves la armonía,

ni alentaron las auras lisonjeras

las rosas que su espíritu esperaban;

mas luego al despertar la ninfa mía,

quedaron flores, aves, fuente, fieras

de la misma manera que se estaban.