- VIII -

By Fernando de Herrera

¿Qué bello nudo y fuerte me encadena

con tierno ardor, en quien amor airado

me enciende el corazón, y en un cuidado

duro y terrible siempre me enajena?

El oro que al Gange indo en su ancha vena

luciente orna, y en hebras dilatado,

con luengo cerco y terso ensortijado,

gentil corona en blanca frente ordena.

¡Oh vos, que al sol vencido, prestáis fuego,

en quien mi pensamiento no medroso

las alas metió libre, y perdió el vuelo!

Lazos que me estrecháis, mi pecho ciego

abrasad, porque en prez del mal penoso

segura mi fe rinda su recelo.