- VIII -

By Francisco de Aldana

Si nunca, del umbroso y cavo seno

saliendo con tu Flora mano a mano,

Céfiro, viste en monte, en prado, en llano,

gozar el campo de tu nombre lleno;

desecha ya, por Dios, del mar Tirreno

-si tus orejas hiere el son humano-

un movimiento crudo y tan insano

que el Noto levantó por caso ajeno;

hincha las blancas velas, con las ondas

menos hinchadas ya, del favorable

y dulce soplo do mi bien consiste.

Razón es, Santo Dios, que al fin respondas,

pues mi plegaria, justa y miserable,

contiene la razón que en ella viste.