- VIII -

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Venciste, Filis. Ya en el pecho mío

hoy la primer terneza se introduce,

y cual hielo en que el sol infante luce

lloro, mas con valor rebelde y frío.

Mengua mi obstinación, no mi albedrío;

que este afecto a que el hado me reduce,

no como ley, cual gusto se produce,

y, si le doy lugar, no señorío.

Impere la razón, y mis afetos

sólo al fuero se extiendan de vasallos,

en mi interior, ya amante monarquía.

Que si contra las leyes de sujetos

se conjurase amor a rebelallos,

trocaré yo el imperio en tiranía.