- VIII -

By Gregório de Matos Guerra

Rompa ya el silencio el amor mío

y provóquele en leguas desatado;

que vivir con ofensas y callado

no puede ser, aunque bien lo porfío.

Pero como de amante desconfío,

morir mejor será desesperado,

pues no quieres que tenga mi cuidado

ni que le ponga en otra mi albedrío.

En fin, como la pena me maltrata,

vivir más sin penar ya no lo espero

ni detener cristal que se desata.

Y así resuelto ya me desespero,

viendo yo que tu propio rigor mata,

a mi amor, con que así dos veces muero.