- VIII -

By Iñigo Lopez de Mendoza

¡O dulçe esguarde, vida e honor mía,

segunda Helena, templo de beldad,

so cuya mano, mando e señoría

es el arbitrio mío e voluntad!

Yo soy tu prisionero, y sin porfía

fueste señora de mi libertad;

e non te pienses fuyga tu valía,

nin me desplega tal captividad

Verdad sea que Amor gasta e dirruye

las mis entrañas con fuego amoroso,

e la mi pena jamás diminuye;

nin punto fuelgo nin soy en reposo,

mas vivo alegre con quien me destruye;

siento que muero y no soy quejoso.